El banquero fundador

En la anterior publicación dejé pendientes algunas preguntas que el analista debe de tener por contestadas, porque o está bien detallado en el balance y cuenta de explotación, o hemos de añadir aclaraciones adicionales; no hemos de dar la imagen de que intentamos «maquillar» nuestros estados financieros, porque o bien en un análisis previo o con nuestras respuestas vamos a echarnos piedras sobre el tejado.

Siempre se ha de decir la verdad; sembrando mal recogeremos peor.

Alguién dirá..pero..¿Si digo la verdad no se verá que mi empresa está «tocada» de «ahí» y por tanto me cerrarán el crédito? Francamente, sí es posible, pero hay que pensar que la transparencia siempre es un arma rentable.

Por ejemplo, ante una de la preguntas que tenía pendientes: ¿Hay concentración en el realizable condicionado? ¿Qué diremos? La verdad. Veamos.

El realizable «condicionado» lo está aquí, porque se refiere a los productos que fabricamos pero desglosándolos en los tres estados naturales: acabados, en curso y como primeras materias. Se tiene que realizar o vender y cobrar.

Obviamente sí habrá concentración y será gravosa y estará alejada de ser comercializada, es decir de ser movilizada a «derecho de cobro» y éste a «efectivo» si la partida de existencias acabadas por 67.000 € recoge en un 95% aquel producto que nos han devuelto porque no está a la altura de lo que pidió el cliente. (Ej. Prensa neumática que troquela con lentitud o baja productividad)

Ahora bien, si uno se acostumbra a adjuntar informes adicionales explicando la solución adoptada junto al problema, el analista no se alarmará sino que empezará a confiar más en la empreas y en sus gestores. (Ej., Hay un pre-contrato para venderla en un mercado secundario con una reducción del 30% en su valor de venta, junto a uno de mantenimiento para que durante 12 meses se ajuste rendimiento hasta que el cliente esté satisfecho) (Si esta acción se sabe rentabilizar, se podría conseguir un cliente vinculado al comprobar el valor del servicio post-venta)

Todo esto el banquero ha de saberlo, pero si no se explican aquellas cuestiones «cualitativas» no medibles contablemente, y que añader «valor», el analista externo se regirá exclusivamente por lo que ve en su «laboratorio»

Otra cuestión que también se desea conocer, es ¿cómo están documentados los derecho de cobro?

No es lo mismo que nos refiramos a «albaranes conformados» que a «facturas como documento fiscal», que a «facturas ya conformadas por el pagador», y mucho menos que en nuestras arcas tengamos cheques bancarios (emitido por la Entidad = dinero líquido) cheques de cuenta corriente, o «confirmings recibidos y pendientes de movilizar», o quizás, hoy ya no tanto, pero tengamos Letras de Cambio debidamente extendidas, aceptadas, con orden de protesto y domiciliadas, y por supuesto, sin perjudicar. Y no entramos aqui en temas de comercio exterior que es más complicado y farragoso.

También hemos de explicar si hay concentración en el «realizable cierto», porque no es lo mismo que dependamos de un solo cliente a que tengamos una cartera diversificada.

Y de otro lado, ya no hablemos de si en el «realizable cierto» «clientes» tenemos contabilizados a «morosos» que ya deberían de estar debidamente amortizados contra la cuenta de explotación para no desfigurar la capacidad de generación de tesorería de la empresa.

Ah! y si quieres que aborde alguna temática en especial de la relación BANCA VS. EMPRESA lo haré encantado.